No culpes al plástico

  1. Reciclable. Para realizar un buen uso del plástico es esencial tener una actitud responsable, reciclándolo y reutilizándolo.
  2. Económico. Los materiales plásticos requieren poco consumo de energía para su fabricación. Además, al ser un material ligero el consumo de carburante durante su transporte es muy reducido.
  3. Salva vidas. Gracias a sus aplicaciones en sanidad (jeringuillas, guantes, mascarillas), automoción (airbags, cinturones de seguridad etc.) equipamientos en los cuerpos de seguridad (cascos, chalecos antibalas) se reducen considerablemente las muertes.
  4. Resistente e impermeable. Los envases plásticos son muy resistentes e impermeables, lo que evita derrames o daños en los productos alimenticios.
  5. Protege. Nos permite consumir los alimentos con mayor seguridad, comodidad y en mejores condiciones. Los alimentos perduran más tiempo y se conservan mejor, lo que reduce el desperdicio en comida.
  6. Seguro. Los plásticos cumplen con las legislaciones y normativas más exigentes a nivel tanto nacional como internacional. Es el material que se somete a más controles de seguridad en todo el mundo.
  7. Versátil. Es fácilmente moldeable, lo que facilita la obtención de productos complejos sin demasiado gasto energético.
  8. Ahorra. Permite economizar agua, energía y emisiones C02. Con este material se pueden implementar sistemas de micro-riego que favorecen el ahorro de agua en el sector agrícola. Además, gracias al plástico, los coches emiten menos Co2, beneficiando también a la industria del transporte.
  9. No agota las reservas de Petróleo. Sólo del 4% al 6% del consumo europeo de petróleo y gas se destina a la fabricación de plásticos.
  10. No corrosivo. Es un material muy resistente a los ataques de distintos agentes químicos por lo que puede ser un buen contenedor para ácidos y agentes corrosivos.